CITROËN LACOSTE

El sofisticado concept-car Citroën Lacoste es un paso más en la definición del vehículo del mañana, cuyo objetivo es poner fin al dictado del “siempre más” que algunas veces prevalece en el mundo del automóvil.

Dos nombres, una visión común, Citroën y Lacoste: la audacia, la creatividad y el optimismo.
Claramente Citroën, siendo al mismo tiempo típicamente Lacoste, posicionado en la encrucijada del mundo automovilístico, de la moda y el deporte, este concept-car no deja de hacer guiños a estos diferentes universos.

Algunos detalles hacen referencia al universo deportivo de la marca del cocodrilo, como los grafismos en relieve que se sitúan en el capó. De aspecto cuadrado; parecen sacados directamente de una red de tenis.

Como un guardarropa que se compone de varios tipos de vestidos, de accesorios y de tejidos, el concept-car Citroën Lacoste se alegra con diferetes colores y materiales para celebrar y magnificar el reencuentro entre las dos Marcas.

Desechando los prejuicios sobre el vehículo compacto, el concept-car Citroën Lacoste afirma alto y claro que existen otras vías.

Sitúa el viaje como una experiencia inédita, una aventura sensorial inigualable para todos sus pasajeros y permite así abordar la vida con ligereza y frescura.

Con el concept-car Citroën Lacoste, no hay necesidad de una gran cilindrada para vivir sensaciones fuertes. Por ello opta por un motor de 3 cilindros suave, económico y ecológico con las prestaciones adecuadas para mover un coche de su tamaño.

Esta motorización responde perfectamente a la lógica del vehículo que da prioridad a lo indispensable en el que se inscribe el Citroën Lacoste.

Respetuoso con el medio ambiente gracias a su motorización, el vehículo también lo es a través de las decisiones en su concepción.
Este modelo, sin embargo, equipado con neumáticos de grandes dimensiones, más parece “adaptarse” a la naturaleza que afrontarla.

Fuente: Citroën España