HASTA SIEMPRE GUIDO

Nunca le di importancia al automovilismo, siempre me molestaba que llegara el domingo y mi papá viera las carreras. A medida que fue pasando el tiempo, no le encontraba la diversión a ese deporte. Hasta que fui a un autódromo y sentí el ruido de los motores que corría por todo mi cuerpo, ver la adrenalina que sienten los pilotos cada vez que se suben los autos y baja la bandera a cuadros.

Por mi profesión, periodista deportiva, empecé a interiorizarme en este deporte, el cual de chica no me gustaba. El estar cerca de los pilotos, los mecánicos, y ver como disfrutan de la velocidad, es algo maravilloso.

Pero cuando suceden momentos trágicos, como lo que viví como televidente el domingo, con la muerte de Guido Falaschi, me destrozó. Dicen que cuando uno pierde la vida en lo que ama, es que muere en la suya. Y a Guido le pasó eso.

El año pasado fue el de consagración del joven santafesino quien inicia su actividad en el TRV6 en el equipo Sport Team, presentado por Polze en la categoría y siempre a bordo de un Ford Mondeo. Guido por primera vez en su carrera, comparte equipo con Agustín Canapino, con quién finalmente se disputaría nuevamente un título de campeón.

Ambos pilotos llegaban a la instancia final de la Copa América 2010 del Top Race, con distintas posibilidades de ser campeón. Finalmente, la victoria quedó en manos de Falaschi, quien así logró obtener su primer título en el automovilismo grande de la Argentina. Y de esta manera con este título, ingresó al Salón de la Fama en el automovilismo Argentino, siendo uno de los pilotos revelación del año 2010.

Este año, Guido fue confirmado como piloto en el equipo Sport Team, presentándose dos nuevos desafíos: El primero, el de continuar la temporada 2011 de TRV6 a bordo del Mercedes-Benz y el segundo, su incursión en el TC 2000 compitiendo con apoyo semioficial de la marca Renault a bordo de un Renault Fluence. A su vez, en el Turismo Carretera, Falaschi fue convocado por la escuadra HAZ Racing Team para volver a defender los colores de Ford Motor en esta categoría.

Pero, un lamentable episodio ocurrido entre Falaschi y Canapino, luego de la tercera fecha del Campeonato de Top Race, provocó la partida de Guido del Sport Team de TRV6, yendo a competir al Oil Competición. Eso ocurrió en abril cuando arrancó la etapa Otoño en Oberá, Misiones, y era la primera vez que esta categoría llegaba al circuito misionero. El Principito, como así lo llamaban,  debutaba en el equipo Oil Competicion y consiguió así su primera victoria a bordo de su Mercedes donde cortó una racha de poco más de un año sin victorias.

Ese día lo tengo grabado en mi memoria. Guido largó desde adelante. Y cuando faltaba un par de vueltas para el final donde estaba muy peleado el primer puesto entre Guido y Agustín, El “Principito” logró ser el primero en pasar la bandera a cuadros.  Ese triunfo lo disfrute, estaba feliz que subiera al podio y demostrarle a todos que a pesar de su alejamiento del equipo, él seguía siendo un piloto que tenía un destino de velocidad marcado en sus manos.

Pero hoy lo que menos importa son todos los inconvenientes que tuvo en las últimas carreras, primero en Top Race al irse del Sportteam por un roce con su amigo Agustín Canapino, luego al ser suspendido por dos fechas en TC por una acción en pista con Diego Aventin y el último y más reciente, la sanción provisoria en TC2000 por una maniobra con José María López. Pero todos estos temas  pasaron a ser temas circunstanciales.

Se fue un chico de tan sólo 22 años que tenía un gran futuro por delante. No lo conocí como persona, pero por todos los comentarios que he escuchado, era un chico maravilloso, humilde, sencillo. Y como piloto un grande, auténtico y apasionado, y así lo demostró, hasta el último segundo de su vida.

Nota: Carolina Montoro Justo